sexta-feira, 23 de dezembro de 2011
sábado, 17 de dezembro de 2011
Igualdad de Género frente a la crisis económica
Las personas y entidades que suscribimos este manifiesto expresamos nuestra preocupación:
La crisis económica actual evidencia el fracaso de un modelo de crecimiento desequilibrado, a la vez que proporciona la oportunidad histórica de revertirlo. Para ello es necesaria la contribución de todas las personas, así como la planificación, utilización y distribución equitativa de todos los recursos. Sin embargo, los gobiernos y organismos internacionales están reaccionando conforme a una imagen de la sociedad que no es la de hoy en día, lo que impide afrontar correctamente la situación de emergencia global en la que nos encontramos.
En España, en contra de lo que parecen sugerir algunos titulares de prensa, la tasa de paro femenina sigue siendo mayor que la masculina. Además, las mujeres siguen siendo amplia mayoría en las categorías más precarias, tanto de empleo (temporalidad, tiempo parcial, subempleo), como de desempleo (larga duración, sin empleo anterior, sin prestación de desempleo). Sus ingresos y sus pensiones son mucho menores y en muchos casos inexistentes, a pesar de que trabajan muchas más horas en total; sus tasas de pobreza son mucho mayores. En definitiva, la situación de las mujeres es dramática, pues según la crisis se generaliza a todos los sectores son las personas peor situadas las que más la sufren.
Los medios de comunicación resaltan la desoladora cifra de los 820.200 hogares en los que todas las personas activas están en paro, identificando estas situaciones con las de hombres ‘cabezas de familias’ con mujeres y niños ‘dependientes’, pero esta idea ya no se ajusta a la realidad. Detrás de esta cifra hay, además de hombres, muchas mujeres que, en todo tipo de hogares, desean incorporarse al empleo y están sobradamente preparadas para ello.
Ante la falta de recursos en las AAPP, los servicios públicos se ven seriamente afectados, recortándose los presupuestos de educación, de salud, de servicios sociales, de integración cultural, de fomento de la igualdad de género. Al mismo tiempo, las familias se ven sin medios económicos. Todo esto repercute especialmente sobre las mujeres a través de dos vías: por ser mayoría entre las personas necesitadas de asistencia y por ser las que suplen en el ámbito familiar la carencia de recursos.
Las medidas de apoyo al empleo se concentran en los sectores de la construcción y del automóvil; así como en asegurar las prestaciones a las personas afectadas por expedientes de regulación y a las personas que disfrutan y agotan la prestación de desempleo. Sin embargo, no se encuentra mención alguna al impulso del empleo femenino ni a la protección de los colectivos de desempleados más vulnerables y compuestos mayoritariamente por mujeres.
En resumen, los recursos disponibles para las situaciones que afectan a las mujeres disminuyen, y si se habilitan mecanismos extraordinarios es sobre todo para paliar situaciones que afectan más a los hombres. Aún persiste el discurso de lucha contra la violencia de género, pero los recursos para los servicios de atención se limitan, a pesar de que con la crisis aumentan los comportamientos violentos y disminuyen las posibilidades económicas de las mujeres para escapar de ellos. Y cuando estábamos llegando a acometer la prevención del delito, existe el riesgo de que el proceso de paralice.
Se han paralizado las reformas legales para fomentar la corresponsabilidad (como la ampliación del permiso de paternidad), mientras que se siguen potenciando las excedencias por cuidado y, como novedad frente a la crisis, se anuncian nuevas medidas de fomento del empleo a tiempo parcial.
El desarrollo de los servicios públicos no tiene prioridad en las medidas anti-crisis, a pesar de las partidas de gasto que se están dedicando a inversiones. La inversión pública masiva, necesaria para crear empleo y reactivar la economía, proporciona una oportunidad única para reconstruir la infraestructura social, para universalizar los servicios públicos de educación infantil y atención a la dependencia, para mejorar el sistema de salud, de educación, de servicios sociales, para promover el deporte y la cultura, para cuidar el medio ambiente y detener el cambio climático. En todos estos sectores se pueden crear muchos empleos y, puesto que están subvencionados con fondos públicos, se pueden poner condiciones para maximizar su utilidad social. Se puede exigir que todos los proyectos sean ecológicos, que fomenten la igualdad de género y que aumenten la cohesión social, pero no se está haciendo.
En los planes aprobados ha desaparecido el (preceptivo) informe de impacto de género
quinta-feira, 15 de dezembro de 2011
quarta-feira, 14 de dezembro de 2011
Contos, a prevención é o máis importante. Estos dous libros pensados para nenas e nenos están enfocados para a prevención do abuso sexual.
conto de independencia e liberdade
Hadabruja
Brigitte Minne
Carll Cneut
Sinopsis
Las hadas tenían que ser dulces todo el tiempo. Y pulcras. Comían tarta sin dejar migas por todas partes, bebían té sin derramarlo, y en sus vestidos no podía verse jamás ninguna mancha o rastro de suciedad. Con sus voces acarameladas contaban las más dulces historias, y daban toquecitos con sus varitas mágicas aquí y allá. Rosamaría pensaba que las hadas eran aburridísimas. Y lo peor de todo es que era una de ellas. Una historia simple sobre la independencia y el respeto, magníficamente ilustrada por Carll Cneut, con una mezcla de acrílicos, pasteles y ceras, donde predominan las variantes del color rojo y rosa.


un contiño
Sinopsis
Detroit. Henry Ford Museum. Un abuelo afroamericano lleva a su nieto a ver el autobús en el que en 1955 Rosa Parks, cambió la historia de los Estados Unidos. El abuelo conoce bien esa historia, viajaba en ese autobús cuando Rosa se negó a ceder su asiento a un hombre blanco. El abuelo cuenta a su nieto de cuando en las escuelas habían aulas separadas para niños blancos y para niños negros, que en los locales públicos de los blancos no podían entrar los negros, historias de hombres encapuchados de blanco que pegaban, quemaban y mataban a los negros. Pero al abuelo lo que más le duele es haber estado allí con ella y no ser parte de la historia por no haber sido tan valiente como Rosa Parks*.
*Breve historia de Rosa Parks:
El 1 de diciembre de 1955, en Montgomery, la señora Parks se negó a obedecer al chofer de un autobús público, el cual quería obligarla a ceder su asiento a una persona de raza blanca. Fue encarcelada por su conducta, acusada de haber perturbado el orden.
En respuesta al encarcelamiento de Rosa, Martin Luther King, un pastor bautista relativamente desconocido por aquel entonces, condujo un boicot contra los autobuses públicos de Montgomery, en el que colaboró también la activista y amiga de la infancia de Rosa Parks, Johnnie Carr. Este movimiento terminó con las practicas de segregación racial en los autobuses y marcó el inició del fin de la segregación en ese país.
En 1956, el caso de Parks llegó a la Corte Suprema de los Estados Unidos que declaró que la segregación en el transporte estaba en contra de la constitución estadounidense. Parks se convirtió en un icono del movimiento pro derechos civiles.
quarta-feira, 7 de dezembro de 2011
terça-feira, 6 de dezembro de 2011
segunda-feira, 5 de dezembro de 2011
La ruta de las que serán violadas
Las inmigrantes
centroamericanas con rumbo a EE UU saben lo que les espera en México - Un
anticonceptivo inyectable simboliza su sufrimiento
CARLOS
SALINAS MALDONADO - Managua - 14/11/2011
Del
sufrimiento de las migrantes centroamericanas que deciden marcharse hacia
Estados Unidos sabe muy bien Marcela Zamora, una cineasta salvadoreña de origen
nicaragüense que cuatro veces hizo y deshizo el trayecto que día a día recorren
miles de centroamericanos con la esperanza de cruzar la frontera hacia el
llamado sueño americano. Se trata de una angustiosa travesía por México
de 5.000 kilómetros, en la que las mujeres centroamericanas padecen todo tipo
de abusos.
El sexo se
convierte en su única opción de supervivencia, dice un sociólogo
Esas
historias incluyen maltratos y violaciones, por los que estas mujeres, antes de
dejar sus países, toman sus precauciones: muchas se inyectan Depo-Provera, un
compuesto anticonceptivo de una sola hormona llamada medroxiprogesterona que
impide la liberación del óvulo durante tres meses con una eficacia hasta del
97%. Este medicamento es vendido libremente en las farmacias centroamericanas.
Algunos expertos han llamado al Depo-Provera la "inyección anti-México".
La mayoría de
las personas que dejan Centroamérica para intentar llegar a EE UU son mujeres:
son el 57% de los migrantes de Guatemala y el 54% de El Salvador y Honduras,
según la Mesa Nacional para las Migraciones de Guatemala. Marcela Zamora cuenta
que el uso de esta inyección es relativamente nuevo. En sus primeros viajes,
Zamora vio que las mujeres llevaban condones, su única protección ante el abuso
al que son sometidas por los llamados coyotes o polleros, las autoridades
mexicanas o los bandidos que asaltan a estas mujeres y abundan en el recorrido.
Los
preservativos son como amuletos a los que se aferran muchas centroamericanas.
"Una mujer en la Casa del Migrante de Guatemala tenía en su bolsa como
única pertenencia 12 preservativos", cuenta Argan Aragón, un especialista
en migración que ha hecho el recorrido de los migrantes y se está doctorando en
Sociología en La Sorbona. "Cuando se le preguntó por qué los llevaba,
respondió: 'Es que yo sé a lo que voy'. Realmente saben a lo que van. Se estima
que entre seis y ocho de cada 10 mujeres centroamericanas son violadas en su
paso por México", asegura Aragón.
Conscientes
de que no pueden evitar ser violadas, las migrantes centroamericanas deciden
inyectarse Depo-Provera, así, al menos evitan quedar embarazadas producto de
las violaciones. Aunque eso no las previene de enfermedades como el sida,
advierte Zamora. La cineasta recuerda que en Chiapas, al sur de México, conoció
la historia de un hombre que era el terror de las centroamericanas.
Supuestamente portador del VIH, violaba a las mujeres impunemente.
"Cometió los crímenes durante año y medio", cuenta Zamora, hasta que
las autoridades de México lo detuvieron.
Además de
usar Depo-Provera, las centroamericanas han optado por buscarse
"maridos" en el trayecto, continúa la directora. Se unen a grupos de
hombres migrantes como ellas, escogen uno y llegan con él a un acuerdo simple:
protección a cambio de relaciones sexuales durante el trayecto. Otras usan su
cuerpo como boleto de viaje para llegar a EE UU. "El sexo se vuelve una
estrategia para ellas. Algunas cuentan que piensan librar controles de las
autoridades migratorias o policiales, librar asaltos, hacerse ayudar durante el
viaje o irse con un camionero de frontera a frontera, a cambio de favores
sexuales", explica Aragón.
Y muchas lo
logran, afirma este sociólogo. "Muchas hondureñas se visten muy sexi
durante el viaje (con escotes y minifaldas), para seducir y así ir pasando los
obstáculos. Conocí a una niña muy guapa, que viajaba con pollero y con toda su
familia, que tenía que ir haciéndose novia de un chavo autóctono en cada camión
para que la policía no le pidiera papeles a ella. También tendría que acceder a
lo que le pidiera cualquier autoridad, y también se le entregaba al pollero. No
sé cómo llegó a Los Ángeles, si es que llegó, pero esto ha de haber alterado su
percepción de sí misma y de la de sus padres, con quien viajaba", dice
Aragón.
El maltrato
también viene de parte de las autoridades mexicanas, asegura Sara Lovera,
periodista de ese país que ha estudiado el fenómeno. "Nadie se hace cargo
de las migrantes. Ellas sufren una enorme cadena de violaciones a sus derechos
humanos, y la extorsión es una de las cosas más terribles: para dejarlas pasar
por México, el pago es el sexo para las autoridades", explica Lovera.
La cineasta
Marcela Zamora agrega a la lista de vejaciones la extorsión a la que están
sometidas por Los Zetas, la organización criminal mexicana que siembra el
terror en todo el país y el norte de Centroamérica. Los Zetas, explica,
secuestran a los migrantes que cruzan México y exigen a sus familiares el pago
de altas sumas, que muchos no pueden entregar; si no pagan, son asesinados.
En su
documental María en tierra de nadie, Zamora entrevista a una migrante
que fue capturada por Los Zetas. La mujer, entre llantos, contó a la cineasta
que a cambio de dejarla con vida, le exigieron que trabajara durante un mes
como cocinera y empleada de un "carnicero": "Es el que mata a
las personas que no tienen a nadie que responda por ellos. Destaza a la gente,
los mete en un barril y les prende fuego", cuenta la mujer.
"Adaptarse a esa realidad es ahora inyectarse el Depo-Provera", dice
el sociólogo Argan Aragón. "Ante la absoluta desesperación e incertidumbre
del viaje, las mujeres tratan de controlar lo poco que depende de ellas. Las
migrantes saben que van a tener relaciones sexuales, que es muy probable que
los hombres, aun en caso de relación sexual sin resistencia, no aceptarán
ponerse el preservativo".
Para las mujeres centroamericanas es
fácil acceder a un anticonceptivo como el Depo-Provera, pues ha sido usado
durante décadas por las autoridades sanitarias como tratamiento de
planificación familiar. En Nicaragua, clínicas como Profamilia entregan anualmente
unas 15.000 inyecciones a más de 4.000 mujeres, el 80% de ellas de zonas
rurales. Su está extendido en toda América Latina y está reconocida por la
Agencia del Medicamento de EE UU (FDA, en sus siglas en inglés).
En Nicaragua se usa desde la década del
setenta, y es el tercer método de planificación familiar más utilizado. En las
farmacias de Managua se adquiere a noventa córdobas, unos tres euros. "La
campesina la usa mucho, porque vive alejada de los centros de salud. Compran
las cuatro inyecciones que necesitan al año y el centro de salud les explica
cómo usarlas", dice Freddy Cárdenas, director de Profamilia.
Algunas ONG en América Latina, sin embargo, aseguran que se trata de una
droga peligrosa, por posibles daños en los huesos y problemas hormonales, y que
ha sido introducida en la región por los países ricos como método de
esterilización masiva, para evitar el crecimiento de la población de las
naciones pobres.
Infrarrepresentación de las mujeres en los ensayos clínicos
Naturnews, 8 de junio de 2009
¿Hay pocas mujeres en los ensayos clínicos?
Los estudios con fármacos anticancerosos no reflejan la incidencia real de la enfermedad en la población. Nicola Jones Las mujeres están infrarrepresentadas en los estudios sobre el cáncer, según un estudio clínico de investigación publicado hoy. Los autores creen que el hallazgo sugiere que las mujeres no obtienen un acceso equitativo a los medicamentos experimentales y que la eficacia de algunos tratamientos, que pueden funcionar de forma diferente en las mujeres que los hombres, no puede comprenderse plenamente. Reshma Jagsi, oncóloga de la Facultad de Medicina de la Universidad de Michigan, que llevó a cabo la encuesta, es especialista en cáncer de mama. En esta área, casi el 100% de los participantes son mujeres, pero se preguntó si los ensayos clínicos de otros tipos de cáncer tenían un porcentaje equitativo de mujeres, es decir, la misma proporción de mujeres que padecen estos tipos de cáncer. En una muestra de cientos de estudios, que incluían más de medio millón de participantes, Jagsi y sus colegas encontraron que en el 75% de los estudios las mujeres están infrarrepresentadas de acuerdo con este estándar; así, de los estudios en siete tipos de cáncer diferente, la presencia de las mujeres era muy inferior en seis de ellos, apareciendo como mucho en un tercio. Por ejemplo, el 45% de los diagnósticos de cáncer de pulmón son de mujeres, pero sólo una media del 31% los participantes en los estudios de cáncer de pulmón eran mujeres. Los resultados se han publicado en la revista Cancer1. Sheri Berenbaum, miembro de la comisión sobre la comprensión de las repercusiones biológicas de las diferencias de género del Instituto de Medicina de Estados Unidos, afirmó que está "preocupada" por los resultados. "La desigualdad en la representación plantea una cuestión acerca de la selección diferencial de la población", señaló Berenbaum, que también es profesora de psicología en la Universidad Estatal de Pensilvania en University Park. ¿Un club de chicos? Los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de Estados Unidos proclamaron un decreto en 1993 que señalaba la importancia de incluir un número suficientemente alto de mujeres para permitir que los resultados ligados al género se pudieran analizar de forma independiente. En el estudio de Jagsi no está claro si se cumple esta condición, pero ella remarca que el estándar de proporcionalidad que aplica es a menudo menos estricto que los criterios de análisis utilizados para algunos de estos estudios. "Hace [más de] 15 años [desde el decreto], y todavía persiste este problema", declaró Jagsi. Otros trabajos previos han demostrado este fallo en la representación de las mujeres cuando se contrastaba con el estándar de los NIH, aunque se ha mostrado una cierta mejora en el tiempo (véase "The NIH improves its record on women in trials"). El estudio de Jagsi y sus colegas también muestra que los estudios que utilizan financiación gubernamental incluyen un mayor número de mujeres participantes: 41% en comparación con el 37% de los estudios que no reciben esta financiación. Así que quizá el decreto de los NIH podría tener algún efecto, aunque sea vagamente, afirmó. Las diferencias en la fisiología masculina y femenina podrían afectar a la respuesta a los fármacos. Por ejemplo, se ha constatado el medicamento anticanceroso erlotinib (Tarceva) funciona mejor en mujeres que en hombres. Sin embargo, estas diferencias a menudo se estudian poco. "Todos hemos sido expuestos subconscientemente a este modelo médico masculino, donde los libros de texto de anatomía muestran al hombre, y hay un único capítulo sobre las mujeres ?afirmó Jagsi?. Se la presenta como la excepción a la norma." Una pesada carga Las razones de esta infrarrepresentación no están claras. Las mujeres en edad fértil que se pudieran quedar embarazadas durante un ensayo a menudo se consideran un grupo vulnerable, aseguró Jagsi, y por lo tanto se excluyen de algunos estudios, pero también es importante disponer de los datos de este grupo, señaló. "Al protegerlas de la investigación, las estamos excluyendo". Jagsi añadió que la exclusión también podría significar que estas mujeres no tienen el mismo acceso a nuevos medicamentos que podrían salvar sus vidas. Algunos estudios anteriores han sugerido que podría ser más difícil para las mujeres con niños a su cargo disponer de tiempo para participar en un ensayo, lo que coincide con la propia experiencia de Jagsi. "Tuve una paciente que sumó los gastos de contratar una niñera, el combustible para los desplazamientos y el pago del estacionamiento, y dijo que era demasiado para podérselo permitir", declaró Jagsi. It could also be that men and women react differently to presentations of risk?benefit analysis, she adds. También podría ser que los hombres y las mujeres reaccionen de manera diferente al análisis de la relación entre riesgos y beneficios, añadió. Jagsi afirmó que se necesitaría investigar más las razones de esta infrarrepresentación para poder abordar el problema. Una solución podría ser incluir de forma rutinaria una compensación por los ensayos clínicos, a fin de que gastos como el cuidado de los niños pudieran estar cubiertos. Problemas similares con la infrarrepresentación también pueden afectar a la pediatría: muchos medicamentos se han probado completamente en los adultos, dejando sin estudiar cuestiones de dosis, efectos secundarios y eficacia de estos fármacos en los niños.
Naturnews, 8 de junio de 2009
¿Hay pocas mujeres en los ensayos clínicos?
Los estudios con fármacos anticancerosos no reflejan la incidencia real de la enfermedad en la población. Nicola Jones Las mujeres están infrarrepresentadas en los estudios sobre el cáncer, según un estudio clínico de investigación publicado hoy. Los autores creen que el hallazgo sugiere que las mujeres no obtienen un acceso equitativo a los medicamentos experimentales y que la eficacia de algunos tratamientos, que pueden funcionar de forma diferente en las mujeres que los hombres, no puede comprenderse plenamente. Reshma Jagsi, oncóloga de la Facultad de Medicina de la Universidad de Michigan, que llevó a cabo la encuesta, es especialista en cáncer de mama. En esta área, casi el 100% de los participantes son mujeres, pero se preguntó si los ensayos clínicos de otros tipos de cáncer tenían un porcentaje equitativo de mujeres, es decir, la misma proporción de mujeres que padecen estos tipos de cáncer. En una muestra de cientos de estudios, que incluían más de medio millón de participantes, Jagsi y sus colegas encontraron que en el 75% de los estudios las mujeres están infrarrepresentadas de acuerdo con este estándar; así, de los estudios en siete tipos de cáncer diferente, la presencia de las mujeres era muy inferior en seis de ellos, apareciendo como mucho en un tercio. Por ejemplo, el 45% de los diagnósticos de cáncer de pulmón son de mujeres, pero sólo una media del 31% los participantes en los estudios de cáncer de pulmón eran mujeres. Los resultados se han publicado en la revista Cancer1. Sheri Berenbaum, miembro de la comisión sobre la comprensión de las repercusiones biológicas de las diferencias de género del Instituto de Medicina de Estados Unidos, afirmó que está "preocupada" por los resultados. "La desigualdad en la representación plantea una cuestión acerca de la selección diferencial de la población", señaló Berenbaum, que también es profesora de psicología en la Universidad Estatal de Pensilvania en University Park. ¿Un club de chicos? Los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de Estados Unidos proclamaron un decreto en 1993 que señalaba la importancia de incluir un número suficientemente alto de mujeres para permitir que los resultados ligados al género se pudieran analizar de forma independiente. En el estudio de Jagsi no está claro si se cumple esta condición, pero ella remarca que el estándar de proporcionalidad que aplica es a menudo menos estricto que los criterios de análisis utilizados para algunos de estos estudios. "Hace [más de] 15 años [desde el decreto], y todavía persiste este problema", declaró Jagsi. Otros trabajos previos han demostrado este fallo en la representación de las mujeres cuando se contrastaba con el estándar de los NIH, aunque se ha mostrado una cierta mejora en el tiempo (véase "The NIH improves its record on women in trials"). El estudio de Jagsi y sus colegas también muestra que los estudios que utilizan financiación gubernamental incluyen un mayor número de mujeres participantes: 41% en comparación con el 37% de los estudios que no reciben esta financiación. Así que quizá el decreto de los NIH podría tener algún efecto, aunque sea vagamente, afirmó. Las diferencias en la fisiología masculina y femenina podrían afectar a la respuesta a los fármacos. Por ejemplo, se ha constatado el medicamento anticanceroso erlotinib (Tarceva) funciona mejor en mujeres que en hombres. Sin embargo, estas diferencias a menudo se estudian poco. "Todos hemos sido expuestos subconscientemente a este modelo médico masculino, donde los libros de texto de anatomía muestran al hombre, y hay un único capítulo sobre las mujeres ?afirmó Jagsi?. Se la presenta como la excepción a la norma." Una pesada carga Las razones de esta infrarrepresentación no están claras. Las mujeres en edad fértil que se pudieran quedar embarazadas durante un ensayo a menudo se consideran un grupo vulnerable, aseguró Jagsi, y por lo tanto se excluyen de algunos estudios, pero también es importante disponer de los datos de este grupo, señaló. "Al protegerlas de la investigación, las estamos excluyendo". Jagsi añadió que la exclusión también podría significar que estas mujeres no tienen el mismo acceso a nuevos medicamentos que podrían salvar sus vidas. Algunos estudios anteriores han sugerido que podría ser más difícil para las mujeres con niños a su cargo disponer de tiempo para participar en un ensayo, lo que coincide con la propia experiencia de Jagsi. "Tuve una paciente que sumó los gastos de contratar una niñera, el combustible para los desplazamientos y el pago del estacionamiento, y dijo que era demasiado para podérselo permitir", declaró Jagsi. It could also be that men and women react differently to presentations of risk?benefit analysis, she adds. También podría ser que los hombres y las mujeres reaccionen de manera diferente al análisis de la relación entre riesgos y beneficios, añadió. Jagsi afirmó que se necesitaría investigar más las razones de esta infrarrepresentación para poder abordar el problema. Una solución podría ser incluir de forma rutinaria una compensación por los ensayos clínicos, a fin de que gastos como el cuidado de los niños pudieran estar cubiertos. Problemas similares con la infrarrepresentación también pueden afectar a la pediatría: muchos medicamentos se han probado completamente en los adultos, dejando sin estudiar cuestiones de dosis, efectos secundarios y eficacia de estos fármacos en los niños.
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